El califato islámico de Siria

Ethel Bonet.  Beirut.     El grupo terrorista Estado de Irak y el Levante implanta la «sharía» en un vasto territorio desde Faluya hasta Alepo.

Un notorio cabecilla yihadista, Abu Baker Al Baghdadi, compite con Ayman Al Zawahiri por el liderazgo de Al Qaeda en Siria e Irak. Las ambiciones del mejor discípulo de Al Zawahiri se vieron claramente en abril de 2013 cuando se autoproclamó emir del Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIL). Al Baghdadi, que ostentaba el liderazgo de Al Qaeda en Irak (AQI), se distanció de Al Zawahiri y de su afiliado sirio, el Frente al Nusra, para comenzar a trabajar de forma independiente en el país árabe. Su creciente poder en el norte de Siria, en especial en la provincia de Raqqa, llevó a cientos de yihadistas extranjeros que luchan contra las fuerzas de Bachar al Asad a unirse a sus filas.

A diferencia de otros líderes de Al Qaeda, incluso del mismo Osama Bin Laden, Al Baghdadi ha hecho realidad el sueño de un estado islámico. Actualmente controla política y militarmente la zona de Raqqa, donde se ha implantado la «sharía» y aquellos que no han jurado obediencia al emir del ISIL han sido ejecutados. Ningún otro cabecilla de la mayor organización terrorista internacional había forjado hasta ahora un minicalifato que comprendiera un vasto territorio como el que va entre el centro y norte de Irak (Faluya y Mosul) y el norte de Siria (Raqqa y Alepo).

En Raqqa, la afluencia de civiles que han huido de la guerra ha elevado la población a un millón, convirtiéndola en la mayor municipalidad administrada por Al Qaeda dentro del país árabe. El ISIL controla, además, un puesto de control fronterizo con Turquía, crucial para la entrada de ayuda de Estados Unidos y la OTAN, así como las refinerías y yacimientos de petróleo, acabando así con los problemas de cortes de electricidad, y gasolina para los residentes de Raqqa. También es dueño de una red de autobuses que une Raqqa con las localidades vecinas y ha levantado madrazas (escuelas coránicas) alrededor de la ciudad. La sed de poder de Al Baghdadi ha ido aumentando en los últimos meses, llevando al líder supremo de Al Qaeda a retarle. El problema surgió cuando el ISIL comenzó a hacerse grande e independiente en el territorio sirio y a no seguir todos los dictados del sucesor de Osama Bin Laden.

Al Zawahiri realmente sintió la amenaza de Al Baghdadi y se vio obligado a poner orden entre los yihadistas sirios. El líder de Al Qaeda pidió al ISIL que diera un paso atrás en favor del Frente al Nusra, la otra gran organización de Al Qaeda que opera en el país árabe. Para dejarlo bien claro, Al Zawahiri designó al Frente al Nusra como la única «filial de Al Qaeda en Siria, dependiente de la comandancia central», según una grabación de audio difundida por el canal catarí Al Yazira a principios de noviembre.

Desde entonces, el ISIL ha dejado de recibir órdenes de Al Zawahiri, mientras el Frente al Nusra ha ocupado su lugar, ya que es más cercano al trabajo de Al Qaeda y cuenta con la confianza de Al Zawahiri. Algunos analistas están convencidos de que desde Siria, Al Qaeda está preparada para cometer atentados en Occidente. A raíz del anuncio de la formación del Estado Islámico de Irak y del Levante (Siria) el pasado mes de abril, el Frente al Nusra ha quedado debilitado porque ha habido un trasvase de combatientes, muchos de ellos extranjeros, al grupo de Al Baghdadi, que aparece como más radical.

El año pasado torturaron y decapitaron a un adolescente por blasfemia en las calles de la ciudad de Alepo. Y esta semana han secuestrado a cinco miembros de Médicos Sin Fronteras que se encontraban en un hospital de Latakia. El Estado Islámico de Irak y el Levante también sería responsable del secuestro de tres periodistas españoles, Javier Espinosa, corresponsal de «El Mundo», Ricardo Garcia, freelance, y Marc Marginedas, de «El Periódico».

«El creciente reclutamiento de yihadistas occidentales probablemente ha reforzado el grupo, llenándose de agentes externos que podrían ser utilizados para atacar Occidente», explica a LA RAZÓN Osama Monajed, experto en terrorismo en Oriente Medio. «Lo único que ha impedido que lleven a cabo ataques fuera del territorio sirio es la lucha de liderazgo entre Al Nusra y el ISIL», advierte Monajed.

El ISIL cuenta entre sus filas con más de 6.000 yihadistas. Aunque en número no supera a otras facciones rebeldes que luchan en Siria, sus combatientes tienen un largo historial bélico, ya que muchos son veteranos de Irak, Chechenia o Afganistán. En palabras del propio Al Baghdadi: «Nosotros somos los verdaderos yihadistas, hemos ganado territorio en Siria, y estamos más cerca que nunca de tener un califato que cualquier otro grupo cercano a Al Qaeda que lo haya intentado antes».

Cae el líder de Al Qaeda en Líbano

El brazo de Al Qaeda en Líbano, las Brigadas de Abdalá Azzam, perdió ayer a su líder, el saudí Majed al Majed, que murió en un hospital militar cuando se encontraba bajo custodia tras haber sido capturado recientemente.

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